Varias veces he postergado la compra de esta cerveza (No se por que). El otro día cuando pasaba por el anaquel de cervezas importadas de un comercio vi de nuevo la Franziskaner y dije, ahora es cuando.
Ya la vi varias veces, escuché comentarios sobre ella, incluso los leí, sabía que era una buena cerveza, de origen alemán, de trigo, sabía que era parecida a la Erdinger, pero hasta allí.
Debo decir que me sorprendí gratamente al probar que la calidad de este producto superó mi espectativa. De Color dorado pálido tirando a cobre,burbujas finas y muy suaves, abundante como suele ser en cervezas de trigo, la misma perdura hasta el final,aromas frutados,cereal crudo y lo más resaltante fue la presencia de levadura.
De cuerpo muy interesante, buena textura. La probaba una y otra vez con sumo cuidado en boca, y resalto el gran equilibrio entre el amargor del lupulo y el dulzor de la malta. Tiene un dejo ácido muy firme pero amigable. Se produce bajo el proceso de la ley de pureza alemana y segun el fabricante, su elaboracion es casi artesanal. La fermentacion es de botella.
Fué bueno disfrutar de esta delicia en casa, en la tranquilidad de la noche, por suerte llevé dos botellas, creo que esto se repetirá con frecuencia. Lo amerita.
Calificacion 5 de 5. Prost!!